Nunca más vuelvas a compadecerte de ti mismo, ni a menospreciarte.
2) Nunca más vuelvas a saludar el amanecer sin una meta.
3) Baña siempre tus días en el dorado resplandor del entusiasmo.
4) Nunca más vuelvas a ser descortés con ningún ser viviente.
5) Busca siempre la semilla del triunfo en las adversidades.
6) Desempeña las tareas en la mejor forma en que puedas hacerlo.
7) Pon todo tu ser, en todo lo que hagas.
8) Ve hacia las oportunidades, no esperes solamente que ellas vengan a ti.
9) Examina cada noche, los hechos del día.
10) Mantente siempre en contacto con tu Creador a través de la Oración.

Og Mandino