miércoles, 28 de mayo de 2014

CÓMO ESTIMULAR AL NIÑO EN EDAD PREESCOLAR?

Las destrezas físicas que adquieren nuestros hijos en edad preescolar les serviran toda la vida. Enseñemosles a nadar, a andar en bicicleta  o a patinar, etc.

A nuestros hijos en esta edad le divierten los juegos como "LO QUE HACE LA MANO LO HACE LA TRAS" o seguir instrucciones: brazos arriba, manos atras, tocarse las rodillas, etc.

Juguemos con nuestros hijos, y mientras más coordinación logre nuestros hijos, compliquemos los movimientos y pidamos a nuestros peques que lo hagan con mayor rapidez.

Debemos animarlos, darles seguridad, pero también cuidarlos. Su gran movilidad y sus deseos de independencia pueden ponerlos en peligro y es necesario que tomemos precauciones para evitar accidentes.

Nuestro hijos se interesan y se divierten con todo. Abrochar botones, cierres o agujetas pueden convertirse en juegos.

Compartamos con nuestros hijos tareas de la casa. Hacerlas divertidas y dicirles que apreciamos y agradecemos su ayuda será de gran importancia para nuestros chiquitos de preescolar. Nuestros hijos colaboran con gusto si no sienten que es una imposición y si ven que su participación es útil a su familia.

Podemos convertir nuestra casa en un verdadero paraíso para explorar con nuestros hijos en edad preescolar.




Mi segundo ángelito en camino

Sentir de nuevo en mi vientre el movimiento de un ser lleno de luz al que amo desde el primer día que me supe embarazada es realmente fascinante.

Desde hace cuatro años tengo la dicha de Dios de ser madre, ya había pasado esta etapa y honestamente pensé que después de la primera experiencia ya no es tan emocionante y he de confesar que doy gracias a Dios que me haya equivocado.

La emoción existe pero se vive de una forma diferente porque ahora no solo es la emoción de la llegada del  bebé, sino es una emoción de ver a tu pequeño hijo el amar a su hermanit@, el que mi peque hable con mi pancita porque sabe que ahí esta su hermanit@ y que todas las mañanas y noches le de la bendición y le diga que lo ama.
Es emocionante como siento sus pequeños movimientos y como están al pendiente mi esposo e hijo en espera de ver algo en la piel de mi pancita.
Es emocionante saber que soy Bendecida de nuevo por Dios al darme la oportunidad de ser mami de un nuevo ser.
Es emocionante sentir todo este amor que brota de mi ser por mis hijos.

Mi segundo hijo es tan deseado, amado y esperado como mi primer hijo Alexander....

                           .................. TE AMO Y GRACIAS POR SER PARTE DE NUESTRAS VIDAS


EVENTO PAPÁ Y MAMÁ

lunes, 12 de mayo de 2014

EL NIÑO EN EDAD PREESCOLAR

Las etapas del desarrollo del niño en edad preescolar son de manera interna. Sin embargo, es notable cómo aumenta el dominio de su cuerpo, especialmente su destreza manual; cómo se desenvuelve su lenguaje, su imaginación y su inteligencia.

Cuando el niño llega a la edad preescolar, alcanza un mejor equilibrio consigo mismo y con los demás; ya que está contento y se siente más seguro. 
Uno de los factores que le ayudan a adaptarse mejor es el lenguaje. Poder hablar le da la capacidad de expresar con mayor exactitud lo que siente, y por eso mismo puede controlar mejor  sus impulsos.
El lenguaje es una de las herramientas más poderosas en el desenvolvimiento de las emociones, el pensamiento y la vida social del niño de preescolar. Es importante escucharlo, hablar con él; pensar con seriedad qué significan sus preguntas, cómo está entendiendo lo que sucede en su entorno; qué siente, qué desea. Para los padres puede se un tiempo delicioso de juego, conversación y descubrimientos.

El lenguaje y el pensamiento van de la mano del juego del niño; puesto qué al jugar, el pequeño despliega sus nuevas habilidades: piensa, habla, imagina y crea.
Cada día es más capaz de hacer las actividades que tiene en la mente: puede pensar cómo funciona algo y hacerlo funcionar, puede visualizar un color y aplicarlo en el papel, puede imaginar que es un cartero o un doctor y jugar a serlo.
Es una época en la que necesita estar ocupado. Su mundo inmediato y familiar necesita abrirse, tiene que relacionarse en forma independiente con otras personas, vivir por su cuenta experiencias diferentes. Es el momento de ir a la escuela.

Las experiencias que viva nuestro hijo en sus primeros años serán la base para su desarrollo futuro y por esta razón debemos darle libertad para explorar, exponerlo a los estímulos sensoriales e intelectuales que estén a nuestro alcance, redescubrir con él los objetos que tenemos en casa: tocar una lija, oler una fruta, escuchar diferentes tipos de música, escalar una montaña de cojines, visitar a otras persona.
Si lo animamos a investigar y lo acompañamos en sus hallazgos es muy probable que desarrollo seguridad, interés, curiosidad y valor para aprender y crecer con los desafíos y las oportunidades.

Se requiere generosidad y una fuerte voluntad para ofrecer un sinfín de experiencias a nuestro hijo. 
Los padres vivimos abrumados por actividades que no podemos dejar de atender. Muchas veces estamos cansados o preocupados; nos sentimos solos, frustrados o incapaces. Y, sin embargo, hacer el esfuerzo de dedicar un tiempo cada día a aprender, a conversar, a jugar y a disfrutar con nuestro hijo nos puede llenar de esperanza, de gozo y de una nueva energía.

miércoles, 7 de mayo de 2014

#TeAmo

EJERCICIO PARA REFLEXIONAR.

¿Ha realizado tu hijo las siguientes actividades?
Escribe en una hoja de papel tus respuestas:
M... muchas veces.
P... pocas veces.
N... nunca.


1.( )Recortar.
2.( )Hacer equilibrio sobre barras o rampas.
2.( )Jugar con masa o plastilina.
3.( )Cambiar el orden de su cuarto.
4.( )Correr.
5.( )Probar sabores distintos a los acostumbrados.
6.( )Dibujar y pintar
7.( )Escuchar música y sonidos diversos.
8.( )Trepar a los arboles.
9.( )Fabricar instrumentos musicales con botellas, cuerdas, cazos y otros objetos.
10.( )Tocar animales.
11.( )Jugar con agua y arena o tierra.
12.( )Construir con dados, bloques o cajas.
13.( )Ensartar.
14.( )Armar rompecabezas.
15.( )Coser.

Observa que actividades marcaste con la letra "N". Da a tus hijos la oportunidad de realizarlas, observa cómo las disfruta y qué actividades desea volver hacer.