miércoles, 26 de noviembre de 2014

Charlas de Mamás: Quiénes Somos

Charlas de Mamás: Quiénes Somos: ¡Conócenos!  4 mamás (más todas las que se sumen) compartiendo sus visiones y sus experiencias sobre un tema en común: nuestros hijos ...

EL MISMO DILEMA DE HACE CINCO AÑOS!

Hace cinco años incursioné en esta bella etapa de la maternidad y con ello vino una fuerte decisión (al menos para mi) el optar por quedarme en casa y cuidar a mi hermoso angelito o dejarlo por las mañanas (suegra o guardería) e irme a mis labores docentes.

Habrá mamás que digan: -Definitivamente me quedó con mi hijo, no hay nada que pensar!; y habrán otras mamitas que digan: -Me voy a trabajar! (por diferentes razones)
Yo me encontraba en estos dos casos, por un lado quería quedarme con mi pequeñito y por otro lado quería seguir ejerciendo mi profesión; además continuamente me repetía a mi misma: -¿Cómo es posible que te retires de tu labor docente? si es lo que quieres, lo que estudiaste y en la inversión que hizo tu madre!.

Recuerdo que un día platicando con mi mejor amiga  Erika le mencioné en el dilema que me encontraba y me contesto: -Tu problema es tu orgullo, piensas que el quedarte en casa y no desempeñarte profesionalmente te hará inferior.Es tu hijo y el va a estar contigo siempre, el te agradecerá lo que tu hagas. Piensa bien y haz lo que te haga sentir bien y muy feliz para que estés al 100 con tu familia.

Una noche cuando mi esposo llegaba de trabajar y al entrar a casa lo primero que le dije fue que no iba a reanudar labores, que me quedaría a cuidar a nuestro hijo. Mi esposo con tal respuesta quedó impactado porque no le apostaba ni un punto a que yo le diera esa respuesta; puesto que para mi la docencia siempre a sido mi todo, él me dijo que si estaba segura de lo que iba hacer; como no estarlo si al ver la carita de mi bebé y contemplar su cuerpo que necesitaba del mío y yo quería seguir cargandolo en brazos todo el día, mi respuesta fue definitiva.

El tiempo que estuve con mi hijo desde que salía el sol hasta que salía la luna fue un año tres meses y fue super maravilloso, después de este tiempo reanude labores y el combinar mi maternidad con lo profesional me encantó!

Ahora cinco años después me topo con este dilema pero pese a que aun puedo elegir quedarme con mi pequeñito, se que no debo optar por esta decisión aunque mi esposo me diga que me apoya y no pasa nada, que él puede con todo.
Yo deseo quedarme con mi bebé y me gustaría decirle a mi esposo cuando llegué de trabajar por la noche a casita -ME QUEDO!! pero tenemos mayores responsabilidades y compromisos que cumplir (pago de la casa, la escuela de nuestro peque mayor, culminar con el proyecto que tenemos) y no me gustaría que mi esposo por exceso de trabajo y preocupaciones se enfermara y llegará a ser hospitalizado nuevamente.

Nuestro peque mayor ya esta en tercero de preescolar y a la escuelita  que asiste lo hace muy feliz que si dejará de trabajar ya no me brindarían ese servicio.

Se que cada sacrificio tiene su recompensa!

Francamente me siento triste, gracias le doy a Dios que me haya bendecido con un esposo que siempre sujeta mi mano y me brinda su hombro cuando quiero llorar, su comprensión cuando quiero desahogarme y sus consejos que me orientan cada que pierdo de vista el camino.

Los tiempos de Dios son perfectos y nada llega antes ni después, llega en el momento preciso.

Solo siete meses y después seré mamá desde que sale el sol hasta que salga la luna!!!

domingo, 16 de noviembre de 2014

¿¡Ya es más fácil, es tu segundo hijo!?

Estoy a días de conocer a mi nuevo angelito, de tenerlo entre mis brazos, darle todo este amor que brota de mi ser; pero existe ese pequeño temor a no saber qué hacer! Todos los cercanos a mí (familiares, amigos, conocidos) me dicen: Ya es el segundo, va a ser más fácil, ya sabes lo que es tener un hijo!
Quien les dijo que ser mamá por segunda vez es fácil?, considero que los hijos son diferentes y ahora que estoy experimentando mi segundo embarazo puedo decir que no fue del todo igual al primero. Cómo pueden decir que es igual y que ya es fácil? un hijo no es igual al otro, cada uno tiene su propia personalidad, sus propias necesidades, su propio estilo y forma de expresarse.
Más que temor lo que tengo, es un sinfín de preguntas que no sé cómo expresar con palabras y que lo que siento no me han sabido entender y como no puedo expresarlo, cada persona lo interpreta como quiere y en lo único que coinciden es YA ES MÁS FÁCIL, ES TU SEGUNDO HIJO.
De lo único de lo que si estoy segura es que tanto mi esposo, nuestro hijo y yo estamos completamente felices y tenemos mucho amor por darle a nuestro pequeño angelito.
 Saber que mi hijo desde sus tres años ha anhelado y pedido en sus oraciones a Dios por un hermanito y ver la emoción, la alegría que emana de su ser por cuidarme, cuidar su pancita bebé, hablar con su hermanito o hermanita y decirle que lo ama, que ya quiere abrazar su cuerpecito y que lo espera en casita con mucho amor; tanto a mi esposo como a mí nos llena el corazón de júbilo y nos reconforta saber que con nuestro primer chiquitín hemos sido amorosos y respetuosos porque es muy cierto que los hijos son el vivo reflejo de los padres y nos hace sentir más que bien darnos cuenta que nuestro hijo está creciendo en un hogar lleno de amor. Con estas actitudes ciertas dudas se van calmando en mi mente y es cuando me digo a  mi misma… Citlalli, es cierto que no serán iguales tus hijos, pero es muy cierto que los padres de estos pequeños si son los mismos; así que la educación será la misma, el amor con el que eduquen a tus hijos será igual o incluso mayor. Cálmate y disfruta de cada etapa que vivas con tus hijos, no te atormentes en querer ser la madre perfecta adelantándote a suposiciones que no conoces, a cosas que nunca antes has vivido.
Doy gracias a Dios por todo lo que ha puesto en mi camino porque con todas las experiencias que he vivido he ido forjando mi carácter a lo largo de estos años, pero más agradezco que haya sembrado en mí el amor que solo una mujer puede dar a sus hijos, que haya bendecido mi vida con la dicha de sentir todos esos pequeños movimientos dentro de mi cuerpo, hasta el momento en el que he podido escuchar todos los   decir esa pequeña y a la vez tan grande palabra MAMÁ.
Sé que no será igual pero también sé que Dios reina en nuestro hogar y nos dará el amor, la paciencia y sabiduría que necesitemos en mi familia.




Nacimiento de un nuevo bebe

Es de suma importancia ir preparando a nuestro hijo con la llegada del hermanito; ya que todo su mundo cambiará de manera drástica. Nuestro hijo empezará a notar que la atención ya no es al cien por ciento para él, que un pequeño desconocido está ocupando su territorio.
Como padres debemos hablar con nuestro hijo y hacerle saber cuán importante, especial y querido es él para nosotros y sobre todo que nadie puede quitarle nuestro amor. Siempre tenemos que recordar y tener presente que sin importar lo mucho que hayamos hablado con nuestro hijo, él puede expresar su desconcierto de varias maneras una de ellas es el hecho de que empiece a tomar actitudes de un bebé pensando que con esto la atención de nosotros como padres será nuevamente para él.
Nosotros podemos ayudar con estas actitudes permitiéndole jugar por un rato a ser nuevamente bebé para después continuar con “cosas de grandes” haciéndole ver las ventajas de ser un niño grande. Una manera de combatir los celos es hacerle saber lo mucho que lo necesitamos, lo importante que es su ayuda para nosotros.
Necesitamos comprender sus sentimientos, pero no podemos permitir la conducta negativa pues no le hace nada bien. Cuando notemos una conducta desfavorable es importante no castigarlo, si no de hablar con nuestro hijo de manera calmada y cariñosa. Es indispensable que cada uno sepa y escuche con frecuencia lo indispensable que es y que cada uno tiene un lugar especial en la familia y en el corazón de mamá y papá.

Para ayudar a nuestros hijos a quererse y disfrutarse, debemos dar amor y cuidados a cada uno, dedicarles un tiempo de juego individual de atención especial. Si ambos se sienten queridos y aceptados, más adelante, ante las dificultades familiares o de la escuela, recurrirán el uno al otro de manera natural y establecerán relaciones de sana complicidad, comprensión y apoyo mutuo.