sábado, 6 de diciembre de 2014

UNA NAVIDAD PERFECTA

El mes de Diciembre me gusta demasiado porque es el mes de todo el año donde la atmósfera se percibe diferente gracias a una fecha muy especial para la mayoría....LA NAVIDAD.

La Navidad es una fecha especial porque los buenos deseos y los sentimientos más profundos y espirituales nos unen más a los nuestros, sobre todo ver a los pequeñines de la casa disfrutar de esta fecha con toda esa ilusión y la inocencia que conservan llena el corazón de los adultos al recordar su infancia.

Recuerdo perfecto que MI NAVIDAD PERFECTA de niña fue cuando pasamos esta fecha importante en casa de un tío con toda la familia materna y precisamente esa noche se fue la luz!!!! todos pensaron que la noche se había echado a perder por la falta de luz, fue todo lo contrario.
Conversamos mayor tiempo, conocimos cosas que no notábamos de los demás, cenamos a la luz de las velas, recordamos anécdotas familiares, realizamos juegos de mesa y mímica, en fin pasamos una navidad en familia hermosa (al menos así la sentí y la viví)

Hoy puedo decir que esa no ha sido mi única NAVIDAD PERFECTA porqué desde hace cinco años he pasado las MEJORES FIESTAS NAVIDEÑAS COMO MAMÁ.

La primera Navidad como MAMÁ fue cuando mi pequeñín mayor tenía dos meses de nacido, como madre primeriza no quería que le diera el más mínimo aire, así que esa NAVIDAD FUE EN EL DEPA DONDE VIVIAMOS! mi mamá, hermanas, suegros y cuñada asistieron a mi casa y logramos sobrevivir!! (ambas familias tenían una extraña rivalidad jejeje supongo porque era el primer nieto y único sobrino)

Las otras cuatro NAVIDADES cada año fueron siendo mejores, debido a que mi hijo iba creciendo y conociendo la importancia de la NAVIDAD, ayudaba adornar el Pino Navideño.

La segunda navidad como mamá: Tuvimos que comprar esferas de plástico para toda la parte de abajo del pinito porque el pequeñín mayor ya corría por toda la casa.

La tercera navidad como mamá: la pasamos en NUESTRA CASA! nuestro hijo, mi esposo y yo estabamos muy emocionados de adornar la casa que habíamos comprado pero los adornos que teniamos no eran suficientes! y cuando fuimos de compras nuestro pequeñín mayor escogió adornos ya se involucraba de una manera mas directa y nos empezaba a mostrar sus gustos navideños.

La cuarta navidad como mamá: Por cuestiones de trabajo mi esposo no ayudó con el adorno navideño de la casa, llegaba muy tarde y fines de semana también trabajaba ;( pero nuestro pequeñín mayor me ayudo EN TODO!! y asimilé el hecho de que mi bebé ya no era un bebé! YA ERA TODO UN NIÑO GRANDOTE, GRANDOTE!!!

La quinta navidad como mamá: Apenas la voy a vivir y la emoción será al doble!!! porque la familia ha crecido. SOMOS PAPÁS POR SEGUNDA VEZ!!

ESTAS HAN SIDO MIS NAVIDADES PERFECTAS Y LAS QUE FALTAN!

viernes, 5 de diciembre de 2014

EL MISMO DILEMA DE HACE CINCO AÑOS!

Hace cinco años incursioné en esta bella etapa de la maternidad y con ello vino una fuerte decisión (al menos para mi) el optar por quedarme en casa y cuidar a mi hermoso angelito o dejarlo por las mañanas (suegra o guardería) e irme a mis labores docentes.

Habrá mamás que digan: -Definitivamente me quedó con mi hijo, no hay nada que pensar!; y habrán otras mamitas que digan: -Me voy a trabajar! (por diferentes razones)
Yo me encontraba en estos dos casos, por un lado quería quedarme con mi pequeñito y por otro lado quería seguir ejerciendo mi profesión; además continuamente me repetía a mi misma: -¿Cómo es posible que te retires de tu labor docente? si es lo que quieres, lo que estudiaste y en la inversión que hizo tu madre!.

Recuerdo que un día platicando con mi mejor amiga  Erika le mencioné en el dilema que me encontraba y me contesto: -Tu problema es tu orgullo, piensas que el quedarte en casa y no desempeñarte profesionalmente te hará inferior.Es tu hijo y el va a estar contigo siempre, el te agradecerá lo que tu hagas. Piensa bien y haz lo que te haga sentir bien y muy feliz para que estés al 100 con tu familia.

Una noche cuando mi esposo llegaba de trabajar y al entrar a casa lo primero que le dije fue que no iba a reanudar labores, que me quedaría a cuidar a nuestro hijo. Mi esposo con tal respuesta quedó impactado porque no le apostaba ni un punto a que yo le diera esa respuesta; puesto que para mi la docencia siempre a sido mi todo, él me dijo que si estaba segura de lo que iba hacer; como no estarlo si al ver la carita de mi bebé y contemplar su cuerpo que necesitaba del mío y yo quería seguir cargandolo en brazos todo el día, mi respuesta fue definitiva.

El tiempo que estuve con mi hijo desde que salía el sol hasta que salía la luna fue un año tres meses y fue super maravilloso, después de este tiempo reanude labores y el combinar mi maternidad con lo profesional me encantó!

Ahora cinco años después me topo con este dilema pero pese a que aun puedo elegir quedarme con mi pequeñito, se que no debo optar por esta decisión aunque mi esposo me diga que me apoya y no pasa nada, que él puede con todo.
Yo deseo quedarme con mi bebé y me gustaría decirle a mi esposo cuando llegué de trabajar por la noche a casita -ME QUEDO!! pero tenemos mayores responsabilidades y compromisos que cumplir (pago de la casa, la escuela de nuestro peque mayor, culminar con el proyecto que tenemos) y no me gustaría que mi esposo por exceso de trabajo y preocupaciones se enfermara y llegará a ser hospitalizado nuevamente.

Nuestro peque mayor ya esta en tercero de preescolar y a la escuelita  que asiste lo hace muy feliz que si dejará de trabajar ya no me brindarían ese servicio.

Se que cada sacrificio tiene su recompensa!

Francamente me siento triste, gracias le doy a Dios que me haya bendecido con un esposo que siempre sujeta mi mano y me brinda su hombro cuando quiero llorar, su comprensión cuando quiero desahogarme y sus consejos que me orientan cada que pierdo de vista el camino.

Los tiempos de Dios son perfectos y nada llega antes ni después, llega en el momento preciso.

Solo siete meses y después seré mamá desde que sale el sol hasta que salga la luna!!!